Para quien vive solo y tiene una habitación libre
La gramática de los libros no te va a soltar la lengua. Alguien sentado a cenar contigo, sí.
Aloja gratis a un hablante nativo verificado y aprende hablando: cocinando, riendo y contándoos la vida.
- Compañía de verdad, no una racha en una app.
- Identidad verificada por una persona y acuerdo firmado antes de entrar.
- Eliges tú quién entra, cuándo y con qué normas.
Gratis para ti. Publicar no te obliga a aceptar a nadie.
- Identidad verificada
- Acuerdo firmado
- 0 € para el anfitrión
Seamos honestos: ¿cuántas apps has descargado?
¿Y cuántos cursos de tarde dejaste a las dos semanas, porque te sentías otra vez en el colegio en vez de estar viviendo? Los idiomas no se estudian para aprobar un examen: se usan para hablar con personas. Y en casa, cuando llegas y no hay nadie, tampoco se habla.
Lo que ya has probado
La academia
Dos horas a la semana mirando una pizarra, con horario fijo, pagando por hora y con el miedo ridículo a equivocarte. Sales sabiendo la regla del subjuntivo y sin saber pedir una caña.
Las apps
Racha de 200 días y sigues sin aguantar una conversación. Una app no cena contigo, no te lleva la contraria y no te pregunta qué tal el día.
Los intercambios en bares
Una hora a la semana, entre ruido, con gente a la que no vuelves a ver. Y al llegar a casa, el mismo silencio de siempre.
Ninguna de las tres te da lo que falta: alguien en tu casa con quien hablar cada día. Esto sí, y a ti no te cuesta nada.
El café de la mañana en su idioma. Las risas de la noche mientras le enseñas a hacer una tortilla.
Aquí no metes en casa a un inquilino ni haces beneficencia. Abres tu puerta a una persona verificada que quiere conocer de verdad cómo se vive aquí, y que en casa habla su lengua materna contigo: sin filtros y sin vergüenza, como haría un amigo de toda la vida. Sin notas, sin exámenes y sin nadie que te corrija con boli rojo. Se aprende hablando, por osmosis.
Para ti
Alguien con quien cenar, salir a dar una vuelta o simplemente hablar. Y el idioma entra hablando, sin deberes y sin horario.
Para tu casa
Una habitación que se usa y una mesa con conversación. Cambia la rutina, no cambia tu vida.
Para el nativo
Una habitación gratis en una casa de verdad, con alguien de aquí, en vez de un hostal con literas. Por eso llega con ganas de hablar: es justo lo que ha venido a buscar.
Cómo funciona, paso a paso
- 1
Publicas tu habitación. Fotos, un vídeo corto de la casa, tus normas y el idioma que quieres practicar. Lo revisa nuestro equipo antes de publicarlo.
- 2
Recibes solicitudes. Ves el perfil entero de cada persona: edad, país, idiomas, presentación escrita y en vídeo. Todas han pasado la verificación.
- 3
Eliges tú. Habláis por la plataforma todo lo que quieras y aceptas solo a quien te convenza. A los demás, no. Sin explicaciones.
- 4
Firmáis el acuerdo y llega. Fechas, normas y qué incluye, por escrito. Tu dirección se comparte solo cuando los dos habéis firmado.
Hacer un amigo no es meter en casa al primero que pase.
No somos un grupo de Facebook donde cada uno cuenta de sí mismo lo que le apetece. Quien llama a tu puerta ha pasado antes por un filtro que no le hace descuentos a nadie.
-
Documento verificado por una persona. Cada nativo envía su documento oficial y alguien de nuestro equipo lo revisa a mano. Sin verificar no puede ni escribirte.
-
Lo ves y lo oyes antes de decidir. Presentación escrita y en vídeo, y conversación por la plataforma todo el tiempo que necesites. Si no te convence, no aceptas.
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Las reglas, antes de abrir la puerta. Normas de la casa, fechas, horarios y el rato de conversación de cada día. Negro sobre blanco y firmado por los dos.
-
Tu dirección, solo al final. Nadie sabe dónde vives hasta que la estancia está confirmada y firmada por ambos.
-
Todo por la plataforma, con registro. Nada de teléfonos sueltos por ahí antes de tiempo. Botón de denuncia y de bloqueo en cada perfil.
-
Puedes terminar antes si hay un incumplimiento grave. Está escrito en el acuerdo: no es un favor que tengas que pedir.
Estamos abriendo en toda España. Las primeras casas que publican son las primeras que reciben solicitudes.
Lo que nos preguntan antes de publicar
¿Tengo que darle clase?
No. Ni clase, ni deberes, ni corregirle nada. Habláis y ya está: en su idioma, en el tuyo o mezclando, que es como se habla de verdad. Aquí nadie es profesor de nadie.
¿Es una app para ligar?
No. Es convivencia, conversación y amistad. Las normas de la comunidad prohíben usarla para otra cosa y expulsamos a quien lo intenta. Es lo que os protege a todos.
Vivo solo/a. ¿Es para mí?
Sí, y quizá más que para nadie. Muchas de las mejores casas son de una sola persona: más conversación, más planes, menos ruido.
¿Tengo que hablar bien el idioma?
No. Empezar torpe es lo normal: se aprende hablando y equivocándose. Nadie te examina y nadie se ríe de ti.
¿Es un alquiler?
No. La habitación es gratis y así lo dice el acuerdo: no hay contrato de arrendamiento, ni fianza, ni dinero entre vosotros. El nativo paga una pequeña tarifa de servicio a la plataforma; tú no pagas nada.
¿Cuánto tiempo se queda?
Lo decides tú al publicar: desde dos semanas hasta varios meses. Las fechas exactas quedan en el acuerdo.
¿Qué tengo que ofrecer?
Habitación, agua y luz. Comidas, internet o lavadora los decides tú, y quedan escritos en el anuncio antes de que nadie solicite.
¿Y si no encaja?
Antes de aceptar, simplemente no aceptas. Durante la estancia, el acuerdo dice cómo terminarla si hay un incumplimiento grave. Y nosotros estamos a un mensaje.
Una habitación libre. Un amigo nuevo. Un idioma que por fin hablas.
Crea tu cuenta, publica la habitación y decide tú a quién le abres la puerta. Para ti es gratis.
Sin compromiso: publicar no obliga a aceptar a nadie.