Confianza y seguridad
Dormir en casa de alguien exige más que un anuncio bonito.
Room for Language junta a desconocidos bajo el mismo techo. Esto es exactamente lo que hacemos para que ese encuentro sea seguro — y también lo que ninguna verificación puede prometer.
La insignia «Identidad verificada»
Quien la lleva ha enviado un documento oficial con foto (DNI, pasaporte, permiso de residencia o carné de conducir) y una persona de nuestro equipo lo ha revisado a mano. No aceptamos fotocopias ni carnés sin validez oficial.
Cuándo es obligatoria: ningún nativo confirma una estancia — ni recibe la dirección exacta de una casa — sin haberla completado. Para los anfitriones es voluntaria: su casa está siempre verificada (abajo), y verificar además su identidad hace que el anuncio luzca la insignia.
Lo que no prometemos: ningún proceso de verificación es infalible, y una identidad verificada no garantiza el comportamiento de nadie. La insignia sube el nivel de confianza; el resto lo construyen las conversaciones por la plataforma, las valoraciones y tu propio criterio. Preferimos decírtelo así de claro.
Tus documentos: se guardan cifrados en un almacén privado de la Unión Europea, no se muestran jamás a otros usuarios, cada acceso del equipo queda registrado, y se eliminan al final del periodo de conservación (3 años). Estamos preparando la verificación automática con selfie a través de un proveedor especializado; mientras tanto revisa una persona, no un algoritmo.
Casas verificadas en vídeo, sin excepción
Ningún anuncio se publica sin que el anfitrión haya grabado un vídeo de la habitación y la casa y nuestro equipo lo haya revisado. Es la diferencia entre unas fotos elegidas y una casa real: si lo que ves en el anuncio no existiera, no estaría publicado.
Habláis por la plataforma hasta que la estancia se confirma
Antes de la confirmación, toda la conversación pasa por Room for Language: sin teléfonos, sin redes, sin direcciones exactas. No es desconfianza — es que la promesa de «primero se verifica, después se convive» solo vale si nadie puede saltársela. Los datos de contacto y la dirección se abren cuando la estancia está confirmada y el acuerdo firmado por los dos.
Pagos y datos
El único pago de la plataforma es la tarifa de servicio del nativo, procesada por Stripe: nunca vemos ni guardamos tu tarjeta. El alojamiento en sí es gratuito por diseño — si alguien te pide dinero por la habitación, repórtalo. Tus datos viven en servidores de la Unión Europea y solo mostramos de ti lo que decides contar en tu perfil: tu edad, nunca tu fecha de nacimiento; tu zona, nunca tu dirección.
Si algo va mal
Cada perfil y cada anuncio pueden reportarse; el reporte no se muestra jamás a la persona reportada y lo revisa el equipo. Puedes bloquear a cualquier usuario. Las cancelaciones tardías reiteradas suspenden el perfil, y una estancia cancelada por el anfitrión te devuelve la tarifa íntegra.