Cómo funciona
Una habitación gratis a cambio de conversación. Esto es exactamente lo que ocurre.
Alguien que vive en España tiene una habitación libre. Alguien de otro país quiere vivir aquí una temporada y habla una lengua que el primero quiere aprender. Room for Language los pone en contacto: la habitación se cede gratis — el acuerdo lo llama comodato, y dice que no hay renta ni depósito — y entre las dos personas no circula dinero en ningún momento. Lo único que se paga es una tarifa de servicio a la plataforma, 6 € por día de estancia con IVA incluido, y la paga solo el hablante nativo. Antes de que nadie abra una puerta, los dos firman un acuerdo con nombre, documento y domicilio de cada uno.
Las cuatro cosas que casi nadie explica
- La conversación no es el precio de la habitación
- No hay un número de horas obligatorio. El acuerdo recoge lo que os gustaría — idiomas, momentos del día, un rato aproximado a la semana — como preferencias voluntarias y recíprocas, no como una obligación. Si fuera el precio, esto sería un alquiler; si tuviera horario, sería un trabajo. No es ninguna de las dos.
- El anfitrión no paga nada, y tampoco cobra nada
- Publicar es gratis, recibir solicitudes es gratis, alojar es gratis. Y no recibe dinero por la habitación: por eso la cesión es gratuita de verdad.
- Nadie entra en una casa sin que el anfitrión diga que sí
- Las solicitudes llegan con nombre, cara, país e idiomas. Se habla por la plataforma todo lo que haga falta. Se acepta solo si convence, y no hay que dar explicaciones.
- La dirección se comparte al final, no al principio
- Email, teléfono y dirección exacta se abren cuando la estancia está confirmada y los dos habéis firmado. Antes, la conversación pasa por la plataforma y queda registrada.
Si tienes una habitación libre
- Paso 1 Creas tu cuenta y tu anuncio. Fotos de la habitación y de los espacios comunes, un vídeo corto entrando en casa, las normas que quieres, las fechas y el idioma que te gustaría practicar. Lo mínimo que tienes que ofrecer es habitación, agua y luz; comidas, internet o lavadora los decides tú y quedan escritos en el anuncio antes de que nadie solicite.
- Paso 2 Lo revisamos antes de publicarlo. Una persona de nuestro equipo mira el vídeo y las fotos. Una casa que no se ve, no se publica.
- Paso 3 Recibes solicitudes y eliges. Ves el perfil entero de cada persona y habláis por la plataforma. Para aceptar tienes que haber verificado tu identidad: es el momento en que un desconocido deja de ser un perfil y pasa a dormir en tu casa, y la regla vale para los dos lados.
- Paso 4 Firmáis y llega. La otra persona paga la tarifa de servicio, se genera el acuerdo con los datos reales de los dos, lo firmáis ambos y entonces se abren contacto y dirección.
Si quieres venir a España y hablar tu idioma
- Paso 1 Creas tu perfil y te presentas. Quién eres, de dónde vienes, qué idiomas hablas de nacimiento y por qué España. Con texto y con un vídeo corto: es lo que hace que una familia te abra la puerta.
- Paso 2 Buscas casa y escribes. Por ciudad, idioma y fechas. Eliges las fechas en el calendario del anuncio, ves la tarifa que te correspondería y envías una solicitud con un mensaje. Pedir no cuesta nada, y decide el anfitrión.
- Paso 3 Te aceptan y pagas la tarifa. 6 € por cada día de estancia, IVA incluido, y solo entonces. Para pagar tienes que haber verificado tu identidad. El pago va a Room for Language, nunca al anfitrión.
- Paso 4 Firmáis y organizáis la llegada. El acuerdo aparece con los datos de los dos, lo firmáis y recibes el contacto y la dirección exacta. A partir de ahí os organizáis vosotros.
Lo que se firma, y por qué importa
No es una casilla de «acepto». Es un acuerdo de estancia lingüística de 18 cláusulas, hoy en su versión 1.2.0, que se genera con los datos reales de la estancia y que firmáis los dos por separado.
- Os nombra de verdad. Nombre y apellidos, tipo y número de documento, nacionalidad, fecha de nacimiento y domicilio de cada parte, tomados de la verificación de identidad. Un contrato que no identifica a quien firma no identifica a nadie: si falta un dato, el acuerdo no se emite.
- Dice qué es y qué no es. Cesión gratuita en comodato (artículos 1740 y siguientes del Código Civil). No es arrendamiento de vivienda, no da derecho de permanencia, y la convivencia lingüística «no constituye precio, renta ni condición para la cesión de la habitación».
- Escribe las reglas antes de abrir la puerta. Fechas exactas, qué incluye la estancia, normas de la casa, intimidad, y cómo se devuelve la habitación al final. Lo que no se escribe antes, se discute después.
- Queda congelado. Lo que se firma es una copia exacta del texto más su huella digital. Si cambiara una sola letra, la huella sería otra — y las dos partes conservan su copia. Un cambio posterior de la plantilla no puede reescribir lo que alguien ya aceptó.
Puedes leer el texto completo del acuerdo dentro de tu estancia, y las reglas generales en las condiciones de uso.
El dinero, sin rodeos
| Quién | Paga | A quién |
|---|---|---|
| Anfitrión | Nada, nunca | — |
| Hablante nativo | 6 € por día, IVA incluido | Room for Language |
| Entre los dos | Nada | — |
La tarifa se paga cuando el anfitrión ya ha aceptado, no antes, y cubre el servicio: verificar identidades, revisar anuncios y solicitudes, gestionar la reserva, generar y custodiar el acuerdo, mensajería y atención. No es una comisión sobre un alquiler, porque no hay alquiler.
Si algo se tuerce
- Cancela el anfitrión Con 30 días naturales o más de antelación: la reserva se deshace y el hablante nativo recupera el 100 % de la tarifa. Con menos: además le debe una compensación de 60 € por cada día de la estancia confirmada. Esa compensación es una obligación directa entre las dos personas: la plataforma devuelve su tarifa, pero no la cobra, no la anticipa, no la retiene y no la garantiza. Conviene saberlo antes, no después.
- Renuncia el hablante nativo Las fechas quedan libres para el anfitrión y la tarifa no se devuelve: el servicio por el que se paga ya se ha prestado en el momento en que el anfitrión acepta y el nativo confirma. Al pagar se acepta expresamente y se pierde el derecho de desistimiento (artículo 103.l del texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios). El anfitrión no recibe nada: una cancelación no genera renta a su favor.
- Algo grave durante la estancia Cualquiera de los dos puede terminarla antes de tiempo si hay un incumplimiento grave. Está escrito en el acuerdo: no es un favor que haya que pedir. Y hay un botón de denuncia y de bloqueo en cada perfil.
- Cancelaciones repetidas Una cancelación a menos de 10 días del inicio de una estancia cuenta como un aviso, y 3 avisos suspenden el perfil. Una comunidad donde cancelar sale gratis deja de ser fiable para todos.
Qué verificamos exactamente y qué no podemos prometer: confianza y seguridad.
Preguntas que nos hacen antes de decidirse
¿El anfitrión cobra algo por la habitación?
No, y no puede. La habitación se cede gratis: el acuerdo lo llama comodato (préstamo de uso, artículos 1740 y siguientes del Código Civil) y dice expresamente que no hay renta, precio, depósito ni contraprestación en especie. Entre las dos personas no circula dinero en ningún momento.
¿Entonces esto es un alquiler encubierto?
No. Un alquiler tiene precio y la Ley de Arrendamientos Urbanos detrás; aquí el precio es cero y así queda escrito y firmado por las dos partes. Tampoco es un au pair: no hay salario, ni horario, ni tareas domésticas, ni subordinación.
¿Cuántas horas de conversación hay que hacer al día?
Ninguna obligatoria. El acuerdo recoge las preferencias de las dos partes — qué idiomas, en qué momentos, cuántas horas os gustaría — como preferencias declaradas, voluntarias y recíprocas. No son una clase, no se facturan y no condicionan la habitación.
¿Cuánto cuesta y quién paga?
Solo paga el hablante nativo, y le paga a Room for Language: 6 € por cada día de estancia, IVA incluido. El anfitrión no paga nada, ni antes ni después. La tarifa cubre el servicio: verificar identidades, revisar anuncios y solicitudes, gestionar la reserva, generar y custodiar el acuerdo, mensajería y atención.
¿Cuándo nos damos los datos de contacto y la dirección?
Cuando la estancia está confirmada y los dos habéis firmado el acuerdo. Hasta ese momento habláis por la plataforma, con registro. Después cada parte recibe el email y el teléfono de la otra, y el hablante nativo recibe la dirección exacta.
¿Qué pasa si el anfitrión cancela?
Si avisa con al menos 30 días naturales de antelación, la reserva se deshace y el hablante nativo recupera el 100 % de la tarifa. Si avisa con menos, además le debe una compensación de 60 € por cada día de la estancia confirmada. Esa compensación es una obligación directa entre las dos personas: la plataforma devuelve su tarifa, pero no la cobra, no la anticipa, no la retiene y no la garantiza.
¿Y si es el hablante nativo quien renuncia?
Las fechas quedan libres para el anfitrión y la tarifa no se devuelve: el servicio por el que se paga —verificar, revisar, poner en contacto y gestionar la reserva— ya se ha prestado en el momento en que el anfitrión acepta y el nativo confirma. Al pagar se acepta expresamente, y con ello se pierde el derecho de desistimiento (artículo 103.l del texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios). El anfitrión no recibe nada: una cancelación no genera renta a su favor.
¿Qué pasa si cancelo muchas veces?
Una cancelación a menos de 10 días del inicio de una estancia cuenta como un aviso. 3 avisos suspenden el perfil. Una comunidad donde cancelar sale gratis deja de ser fiable para todos.
¿Comprobáis los antecedentes de la gente?
No, y preferimos decirlo. Verificamos la identidad con un documento oficial revisado por una persona de nuestro equipo, y la casa con un vídeo. No hacemos comprobación de antecedentes penales. Guardamos los datos de identidad 3 años.
¿Quién decide quién entra en casa?
El anfitrión, siempre. Recibe solicitudes con nombre, cara, país e idiomas de cada persona, habla con ella por la plataforma todo lo que quiera y acepta solo si le convence. Publicar un anuncio no obliga a aceptar a nadie.
¿Empezamos?
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